No se me aturullen ni hagan el pardillo.
Lo de las universidades es solo la cortina de humo que toca esta semana, para intentar tapar las penurias, miserias, pifias y corrupciones de Sánchez y su cuadrilla de maleantes.
Tras el derroche de demagogia verdulera de la ministra Montero el fin de semana, se ha reunido este martes el Consejo de Ministro para tramitar con urgencia un endurecimiento de los requisitos para crear universidades privadas en España.
El argumento, que ya habrán oido usted por boca de la histérica ‘Chiqui’ Montero y de su jefe, el marido de Begoña, es que son ‘chiringuitos’, que atentan contra la ‘clase trabajadora’, donde la fachosfera ‘compra títulos sin garantía alguna’.
No creo necesario recordarles que cinco de los que se sentaban alrededor de la mesa se licenciaron y sacaron sus masters y doctorados en centros privados.
Estoy hablando de Sánchez, Albares, Marlaska, Hereu y Saiz.
Sin ponerse colorado, el amo del PSOE rubricó su decisión proclamando ufano que van a combatir el avance de centros privados “que priman sin rigor y sin escrúpulos el negocio sobre la calidad”.
Y no contento con eso, añadió: “Esos chiringuitos no cumplen el nivel que cabe exigirle a nuestra educación superior, dañando el conjunto del sistema”.
Contando con tanto asesor, resulta chocante que nadie alertara al paisano de que se estaba metiendo en berenjenal.
Porque no se trata sólo de que Sánchez sacara su licenciatura de Económicas en una privada, a 6.000 euros por curso, o de que amañara su tesis doctoral fake en otra.
Es que es el promotor del chiringuito de Begoña ‘catedrática’ en la Complutense; del de su hermano músico en Badajoz, de los de Ábalos con Jesica y colegas cachondas, del organizado por Tito Berni y sus diputeros, de los de las mascarillas de la mitad de sus ministros, del perpetrado por el fiscal general y de una veintena más.
Al tipo que okupa La Moncloa desde hace siete años, le van más los chiringuitos que al fallecido Georgie Dann, aquel francés que convirtió hace dos décadas en himno nacional una canción con ese título, en la que se decía que "las chicas en verano no guisan ni cocinan y se ponen como locas si prueban mi sardina”.
Lo de las universidades es solo la cortina de humo que toca esta semana, para intentar tapar las penurias, miserias, pifias y corrupciones de Sánchez y su cuadrilla de maleantes.
Tras el derroche de demagogia verdulera de la ministra Montero el fin de semana, se ha reunido este martes el Consejo de Ministro para tramitar con urgencia un endurecimiento de los requisitos para crear universidades privadas en España.
El argumento, que ya habrán oido usted por boca de la histérica ‘Chiqui’ Montero y de su jefe, el marido de Begoña, es que son ‘chiringuitos’, que atentan contra la ‘clase trabajadora’, donde la fachosfera ‘compra títulos sin garantía alguna’.
No creo necesario recordarles que cinco de los que se sentaban alrededor de la mesa se licenciaron y sacaron sus masters y doctorados en centros privados.
Estoy hablando de Sánchez, Albares, Marlaska, Hereu y Saiz.
Sin ponerse colorado, el amo del PSOE rubricó su decisión proclamando ufano que van a combatir el avance de centros privados “que priman sin rigor y sin escrúpulos el negocio sobre la calidad”.
Y no contento con eso, añadió: “Esos chiringuitos no cumplen el nivel que cabe exigirle a nuestra educación superior, dañando el conjunto del sistema”.
Contando con tanto asesor, resulta chocante que nadie alertara al paisano de que se estaba metiendo en berenjenal.
Porque no se trata sólo de que Sánchez sacara su licenciatura de Económicas en una privada, a 6.000 euros por curso, o de que amañara su tesis doctoral fake en otra.
Es que es el promotor del chiringuito de Begoña ‘catedrática’ en la Complutense; del de su hermano músico en Badajoz, de los de Ábalos con Jesica y colegas cachondas, del organizado por Tito Berni y sus diputeros, de los de las mascarillas de la mitad de sus ministros, del perpetrado por el fiscal general y de una veintena más.
Al tipo que okupa La Moncloa desde hace siete años, le van más los chiringuitos que al fallecido Georgie Dann, aquel francés que convirtió hace dos décadas en himno nacional una canción con ese título, en la que se decía que "las chicas en verano no guisan ni cocinan y se ponen como locas si prueban mi sardina”.
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00:00No se me aturuyen ni hagan el pardillo. Lo de las universidades es sólo la
00:05cortina de humo que toca esta semana para intentar tapar las penurias, miserias,
00:11pifias y corrupciones de Sánchez y de su cuadrilla de maleantes. Tras el derroche
00:17de demagogia verdulera de la ministra Montero el fin de semana, se ha reunido
00:21este martes el Consejo de Ministros para tramitar con urgencia un
00:26endurecimiento de los requisitos para crear universidades privadas en España.
00:31El argumento, que ya habrán oído ustedes por boca de la histérica Chiqui
00:36Montero y de su jefe, el marido de Begoña, es que son chiringuitos que atentan
00:42contra la clase trabajadora. Chiringuitos donde la fachosfera compra
00:47títulos sin garantía alguna. No creo necesario recordarles que cinco de los
00:53que se sentaban alrededor de la mesa en la Moncloa se licenciaron y sacaron sus
00:58máster y doctorados en centros privados. Estoy hablando de Sánchez, de Alvarez, de
01:04Marlaska, de Reu y de Sainz. Sin ponerse colorado, el amo del PSOE rubricó su
01:11decisión proclamando ufano que van a combatir el avance de los centros
01:16privados que priman sin rigor y sin escrúpulos el negocio sobre la calidad y
01:22no contento con eso, añadió textualmente, esos chiringuitos no cumplen el nivel que
01:28cabe exigirle a nuestra educación superior dañando al conjunto del sistema.
01:34Contando con tanto asesor, resulta chocante que nadie alertara al paisano
01:40de que se estaba metiendo en un berenjenal. Porque no se trata solo de que
01:45Sánchez sacara su licenciatura de económicas en una privada a 6.000 euros
01:50por curso o de que amañara su tesis doctoral falsa en otra. Es que es el
01:57promotor del chiringuito de Begoña Catedrática en la Complutense, el
02:02promotor del de su hermano músico en Badajoz, el promotor de los chiringuitos
02:08de Ábalos con Jessica y colegas cachondas y de lo organizado por Tito
02:13Berni y sus diputeros y también el promotor de los chiringuitos de las
02:17mascarillas de la mitad de sus ministros y del perpetrado por el fiscal
02:22general y de una veintena más. Al sujeto que ocupa la Moncloa desde hace siete
02:29años le van más los chiringuitos que al fallecido Georges Hidane, aquel francés
02:34que se convirtió hace dos décadas en himno nacional con una canción que
02:40llevaba como título chiringuito y en la que se decía que las chicas en verano no
02:46guisan ni cocinan y se ponen como locas si prueban mi sardina.