'Glorioso' fin de semana el perpetrado por María Jesús Montero.
La vicepresidenta primera del Gobierno Sánchez y responsable de Hacienda la lio parda el fin de semana del 29 y 30 de marzo de 2025 en un doble mitin del PSOE en Jaén y en Málaga.
La primera andanada la lanzó con el tema de la absolución de Dani Alves de haber cometido un delito de abusos sexuales.
La ministra, lejos de respetar la presunción de inocencia, cargó contra las tres magistradas y el juez que decidieron, en base a los hechos, exonerar el exfutbolista del Fútbol Club Barcelona de las acusaciones que se habían vertido contra él:
De aquí tenemos que salir más fuertes, más convencidos, más fortalecidos, sobre todo en nosotras, las mujeres. Os quería decir también qué vergüenza la sentencia de Dani Alves. Qué vergüenza que después de todo lo que nosotras hemos recorrido para luchar contra la violencia de género, que es la expresión máxima de lo que significa la falta de igualdad entre hombres y mujeres, qué vergüenza después de todo lo que ha hecho el Partido Socialista en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, de la brecha salarial, en las pensiones, en todo aquello que refleja que a lo largo de nuestra vida hemos sido discriminadas o no hemos jugado el papel que teníamos que jugar. Qué vergüenza que todavía se cuestione el testimonio de una víctima y se diga que la presunción de inocencia está por delante del testimonio de mujeres jóvenes valientes que deciden denunciar a los poderosos, a los grandes, a los famosos. Por eso también desde aquí queremos decirle a esta mujer que estamos contigo, estamos con ella, estamos con todas aquellas que se enfrentan a gigantes para poder reclamar la dignidad que en su palabra, en su boca, es la dignidad de todas nosotras. Y no está sola. Aquí estamos contigo.
No contenta con ese ataque, 24 horas después, en tierras malacitanas, optó por enfrentarse a la universidad privada acusándola poco menos que de mercadear con las titulaciones:
Universidades privadas, me decía Dani, tres en dos años. La universidad privada es la principal amenaza que tiene la clase trabajadora para dar un horizonte de esperanza en esas familias que solo a través del esfuerzo, a través del conocimiento, de la capacitación, van a subir escaños, escalones, en la escala social. No podemos permitir que alguien se compre el título y la formación compitiendo con el hijo del trabajador que no puede comprarse un título y tiene que tener una beca para poder estudiar. No lo podemos consentir que una niña, habitualmente una chica, una joven, que tiene hasta un 13 de nota para entrar en Medicina, una carrera exigente en términos de nota, se quede en la puerta después de haberse llevado todo el bachillerato, ella, sus padres, su familia, acompañando ese esfuerzo y luego resulte que el que tiene dinero en la cuenta corriente pueda estudiar Medicina con mucha menos nota en una universidad privada. No lo vamos a permitir, la clase media no lo puede permitir.
La vicepresidenta primera del Gobierno Sánchez y responsable de Hacienda la lio parda el fin de semana del 29 y 30 de marzo de 2025 en un doble mitin del PSOE en Jaén y en Málaga.
La primera andanada la lanzó con el tema de la absolución de Dani Alves de haber cometido un delito de abusos sexuales.
La ministra, lejos de respetar la presunción de inocencia, cargó contra las tres magistradas y el juez que decidieron, en base a los hechos, exonerar el exfutbolista del Fútbol Club Barcelona de las acusaciones que se habían vertido contra él:
De aquí tenemos que salir más fuertes, más convencidos, más fortalecidos, sobre todo en nosotras, las mujeres. Os quería decir también qué vergüenza la sentencia de Dani Alves. Qué vergüenza que después de todo lo que nosotras hemos recorrido para luchar contra la violencia de género, que es la expresión máxima de lo que significa la falta de igualdad entre hombres y mujeres, qué vergüenza después de todo lo que ha hecho el Partido Socialista en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, de la brecha salarial, en las pensiones, en todo aquello que refleja que a lo largo de nuestra vida hemos sido discriminadas o no hemos jugado el papel que teníamos que jugar. Qué vergüenza que todavía se cuestione el testimonio de una víctima y se diga que la presunción de inocencia está por delante del testimonio de mujeres jóvenes valientes que deciden denunciar a los poderosos, a los grandes, a los famosos. Por eso también desde aquí queremos decirle a esta mujer que estamos contigo, estamos con ella, estamos con todas aquellas que se enfrentan a gigantes para poder reclamar la dignidad que en su palabra, en su boca, es la dignidad de todas nosotras. Y no está sola. Aquí estamos contigo.
No contenta con ese ataque, 24 horas después, en tierras malacitanas, optó por enfrentarse a la universidad privada acusándola poco menos que de mercadear con las titulaciones:
Universidades privadas, me decía Dani, tres en dos años. La universidad privada es la principal amenaza que tiene la clase trabajadora para dar un horizonte de esperanza en esas familias que solo a través del esfuerzo, a través del conocimiento, de la capacitación, van a subir escaños, escalones, en la escala social. No podemos permitir que alguien se compre el título y la formación compitiendo con el hijo del trabajador que no puede comprarse un título y tiene que tener una beca para poder estudiar. No lo podemos consentir que una niña, habitualmente una chica, una joven, que tiene hasta un 13 de nota para entrar en Medicina, una carrera exigente en términos de nota, se quede en la puerta después de haberse llevado todo el bachillerato, ella, sus padres, su familia, acompañando ese esfuerzo y luego resulte que el que tiene dinero en la cuenta corriente pueda estudiar Medicina con mucha menos nota en una universidad privada. No lo vamos a permitir, la clase media no lo puede permitir.
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01:13de inocencia está por delante del testimonio de mujeres jóvenes, valientes, que deciden
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01:45en su boca, es la dignidad de todas nosotras. Y no está sola. Aquí estamos contigo.
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02:14conocimiento, de la capacitación van a subir escaños, van a subir escalones en la escala
02:22social. No podemos permitir que alguien se compre el título y la formación compitiendo
02:32con el hijo del trabajador que no puede comprarse un título y tiene que tener una beca para
02:40poder estudiar. No podemos consentir que una niña, habitualmente una chica, una joven
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03:03de nota, se quede en la puerta después de haberse llevado todo el bastillerato, ella,
03:08sus padres, sus familias, acompañando ese esfuerzo y luego resulte que el que tiene
03:15dinero en la cuenta corriente pueda estudiar medicina con mucha menos nota en una universidad
03:20privada. No lo vamos a permitir. La clase media no lo puede permitir.