El último sonrojo de la administración Trump es una reunión con funcionarios de Seguridad Nacional en la que acabo un periodista americano.
Categoría
🗞
NoticiasTranscripción
00:00Imaginen una conversación por chat de altísimo nivel, entre los participantes parecen estar
00:09J.D.
00:10Burns, vicepresidente de Estados Unidos, Pete Hexhead, secretario de Defensa, y John Ratcliffe,
00:16el director de la Agencia Central de Inteligencia, la conocida CIA.
00:22Esta reunión súper secreta se lleva a cabo en Signal, que es un programa de mensajería
00:27que presume de estar supercifrado.
00:30Pues bien, una de las personas que recibe la invitación para participar es el editor
00:35jefe de la revista The Atlantic, Geoffrey Goldberg.
00:39Esa invitación le llega desde una cuenta que pretendía ser la del asesor de Seguridad
00:44Nacional de la Casa Blanca, Michael Walsh, y llega además cuatro días antes de que
00:49se produjera el ataque estadounidense contra los cutíes en Yemen.
00:55Así básicamente acabó un influyente periodista político norteamericano dentro de un chat
01:00grupal en el que funcionarios de Seguridad Nacional de Estados Unidos discutían sus
01:06planes contra el grupo rebelde cutí.
01:09Ahora la Casa Blanca investiga cómo es posible que el periodista recibiera una invitación
01:14al grupo que no fuera detectado y además que algo tan sensible como una discusión
01:20sobre un ataque militar se realizara fuera de los canales gubernamentales seguros diseñados
01:26específicamente para temas tan sensibles como estos.
01:31Es un nuevo sonrojo para la Casa Blanca mientras el periodista asegura haber sido testigo de
01:37objetivos y calendarios de ataques militares que resultaron ser exactos a los que posteriormente
01:44ocurrieron en Yemen.